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El vicepresidente de la República, Félix Ulloa, y su esposa, Lilian de Ulloa, participaron en la celebración del Año Nuevo Chino y la Fiesta de la Primavera.
De acuerdo a la tradición ancestral china, esta festividad marca el inicio del nuevo año, que simboliza la reunión familiar, la esperanza y los nuevos comienzos.
Para este 2026, la Fiesta de la Primavera da paso al Año del Caballo de Fuego, signo asociado con la energía, la perseverancia y el progreso, valores que reflejan el espíritu de cooperación y desarrollo compartido entre ambas naciones.
El vicepresidente Ulloa subrayó que la relación con China ha permitido la apertura de nuevos mercados para el azúcar y el café salvadoreño y otros productos de exportación, ampliando las oportunidades comerciales del país.
Mientras que el embajador, Zhang Yanhui, resaltó que las relaciones diplomáticas entre China y El Salvador, a ocho años de su establecimiento, han generado importantes logros en materia de cooperación, comercio e inversión.