Una perrita de Nashville, Estados Unidos llamada Lulú se ha vuelto millonaria luego que la última voluntad de su dueño y antes de fallecer fuera incluirla en su testamento de herencia.
Tras la muerte del empresario estadounidense Bill Forris, un hombre emprendedor y soltero, su perrita heredó 5 millones de dólares luego que quedara como heredera de su dinero.
Parte de los que dejó estipulado el difunto, el dinero se guardará en un fondo especial y se utilizará para los costos de mantenimiento del animal.
“5 millones de dólares serán transferidos a un fideicomiso que se creará tras mi muerte para el cuidado de mi Border collie Lulú para satisfacer todas sus necesidades”, reza parte del escrito en el testamento, mientras Lulú permanecerá bajo la custodia de una amiga del fallecido.
Martha Burton.Dorris era un exitoso hombre de negocios que vivía de forma modesta, sin aparentar muchos lujos. El valor de sus propiedades asciende a los 5 millones de dólares, todos para Lulu.