Por: Agencias

Foto: Cortesía.

Tener un vecino ruidoso es problemático y perturbador, pero cuando se trata de sexo el problema es más complicado por lo difícil que es tratar el asunto.

Ese es el problema de cientos de neoyorquinos, pues resulta que recurren a la línea directa de la ciudad para pedir ayuda. «El sexo ruidoso provoca cientos de quejas en NYC al 311 por parte de personas que sienten perturbada su paz mental y su tranquilidad en su propia casa», informa el Diario de Nueva York

El 311 no es un servicio de emergencia, sino una línea de servicio de la ciudad para que los ciudadanos reporten problemas comunes en una urbe como Nueva York: limpieza de las calles, autos mal estacionados, mantenimiento de los edificios y, por supuesto, a un vecino ruidoso.

“En ese apartamento siempre hay fuertes gemidos de su ocupante femenina mientras tiene relaciones sexuales». “Orgía en el patio trasero, miembros exhibidos en la calle”, fue la queja de un residente de Queens».

En diciembre pasado, en la víspera de Navidad, un residente de Manhattan se quejó de que sus vecinos utilizaron villancicos para tener sexo durante varias horas, cantando “jingle balls” a todo pulmón mientras otra persona gritaba “sí papá, baja por mi chimenea”.

Pero a pesar de las quejas y de que la policía investigó todas las denuncias, casi ninguna fructificó: la mayoría fueron reportadas por los oficiales como “infundadas”, “innecesarias” o “no criminales”.

 

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