Por: Lucas Andrés

Foto: cortesía

El puente de Oro fue considerado una de las más grandes obras de El Salvador en su época. Pero un 15 de octubre de 1981 fue dinamitado por la organización terrorista del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), dejando al país sin uno de sus recursos más fuertes para el movimiento de carga pesada.

La construcción del puente comenzó durante la presidencia del General Salvador Castaneda Castro, entre 1945 y 1948, y fue inaugurado por el presidente coronel Oscar Osorio en 1952.

La obra tenía 700 metros, fue uno de los puentes más largos en especial en América Latina. su edificación era fuerte, estaba sostenido por pilares firmemente amarrados a la orilla y al río, y encima estaba sostenido por cables de hierro.

Su flexibilidad lo hizo capaz de resistir terremotos y tifones. El Puente de Oro era la ruta de la Carretera Costera a través del río Lempa y conectaba la región oriental con el resto del país. En 1981, las fuerzas rebeldes iniciaron una campaña de destrucción con el objetivo de destruir el comercio y el desarrollo económico del país.

Tras ser derrumbado, se utilizó el puente ferroviario como acceso para conectar los departamentos de Usulután y San Vicente, posteriormente fue construido el Puente Cuscatlán que vino a sustituir la gran obra de ingeniería del Puente de Oro.

Para 2025 este hecho solo forma parte de la historia de una guerra que dejó más de 80 mil personas fallecidas en 12 años del conflicto armado.

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San Salvador, El Salvador

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