Foto: cortesía
Un día como hoy, 3 de marzo de 2016, consternó a todo el país la terrible noticia de una masacre ocurrida en el distrito de San Juan Opico, La Libertad.
Miembros de pandillas asesinaron brutalmente a 11 hombres en un camino rural del caserío Las Flores.
Ocho de las víctimas eran empleados de una empresa de energía eléctrica que instalaban postes cuando fueron interceptados, las otras tres víctimas, eran cortadores de caña y también fueron asesinados solo por presenciar la masacre.
Los pandilleros utilizaron armas de fuego y corvos oxidados para acabar con la vida de los trabajadores quienes fueron atados de pie y manos y taparon sus rostros con sacos para no ver a sus agresores.
Los sujetos llegaron al grado de grabar con sus teléfonos la barbarie con la que ejecutaron a sus víctimas. Sin embargo, tras meses de investigación, siete de los pandilleros del barrio 18 fueron capturados y sentenciados a 390 años de prisión, así mismo, dos menores de edad que participaron en la barbarie también han sido condenados.