Un salvadoreño se ha convertido en el símbolo de la lucha y la fe, tras recuperarse de COVID-19 después de permanecer internado en diferentes hospitales por 126 días en Oxon Hill, Maryland, Estados Unidos.
A la salida del hospital, el salvadoreño fue recibido con lágrimas de alegría por sus familiares, quienes nunca perdieron la fe de verlo recuperado.
“Gracias a todos los médicos y al personal de los hospitales porque ellos pusieron de su parte para que yo estuviera aquí con vida y esté hablando con ustedes”, dijo el salvadoreño identificado como José Joaquín.
Por su parte, su esposa Sandra agradeció a Dios por sanar a Joaquín de esta cruel enfermedad que ha acabado con la vida de miles de personas.
“Me siento muy feliz, después de 4 largos meses. Gracias a Dios”, dijo la mujer entre lágrimas.
Ahora, el salvadoreño tendrá que seguir con su recuperación desde casa, para evitar un recaída en su débil estado de salud.