Por: Agencias

Una salvadoreña que ya tiene cerca de dos años refugiada dentro de un templo de Denver, Colorado, Estados Unidos, pidió al gobierno de Donald Trump tener “misericordia” para que no la deporten a El Salvador.

“Solamente deseo seguridad personal para mí y para mis hijos. Pido que el Gobierno tenga misericordia y me permita regresar a mi función de esposa y madre, cuidar a mis hijos, llevar a Jorge y a Christopher a la escuela y por primera vez ver sus salones de clases; ir a la biblioteca o al parque con ellos”, dijo la salvadoreña según publica la agencia EFE.

Velázquez entró en “santuario” en la Iglesia Metodista Unida Park Hill/Templo Miqueas el 8 de agosto de 2017, pocas horas después de enterarse que agentes federales de inmigración habían ido al trabajo de su esposo, Jorge, para hablar con él sobre la situación migratoria de su esposa.

Agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) también fueron a la casa de la salvadoreña para arrestarla, pero Velásquez ya estaba en la iglesia en la que ha permanecido hasta hoy.

Con solo 19 años, Araceli Velásquez decidió en el año 2009 huir de la violencia en El Salvador y emprender un largo viaje hasta Estados Unidos. En territorio estadounidense, buscó la manera de recibir un estatus legal, lo cual años más tarde le fue negado.

Sin embargo, en la búsqueda del “sueño americano” Velásquez pudo casarse y formar una familia. A casi 10 años de haber tomado la decisión de abandonar su hogar por una mejor vida, su situación es bastante compleja.

Araceli Velásquez no es la primera persona que ingresa a Estados Unidos y luego de recibir la negativa para solicitar asilo, decide refugiarse en una iglesia para evitar la deportación. Ángela Navarro, una inmigrante hondureña, logró frenar su deportación en 2015 luego de permanecer por un tiempo largo en una iglesia como refugiada. (Con información de EFE)

El Blog

San Salvador, El Salvador

Redacción

Ventas