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Todos los años, generalmente al inicio de la temporada de huracanes, se publican informes de eventos extremos.
Dichos pronósticos generalmente van acompañados de imágenes impactantes, sin embargo, no hay razón para alarmarse.
Se trata de un “huracán fantasma”, estos son pronósticos son creados generalmente por el GFS o modelo estadounidense, que lanza una predicción extrema la cual, con el tiempo, termina por desvanecerse.
No obstante, las primeras imágenes se vuelven virales en las redes sociales y crean alarma entre los usuarios.
Un ejemplo de esto es el pronóstico que se viralizó a inicios de esta semana, el cual advertía de un ciclón que se desarrollaría en el Golfo de México.
El responsable de la alerta esta vez fue el Sistema de Pronóstico Global (GFS), operado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
Este modelo es conocido por su sensibilidad para detectar tormentas tropicales a largo plazo, aunque muchas veces esas amenazas nunca se concretan.
Esto ocurre porque el GFS fue diseñado con una característica que lo hace reaccionar rápidamente ante condiciones mínimas para una tormenta tropical.
El Caribe occidental, especialmente frente a Centroamérica, es una de las zonas donde el GFS suele “ver” huracanes que nunca llegan.