El pastor Roy Santos generó controversia en redes sociales tras emitir duras declaraciones contra el artista puertorriqueño Bad Bunny, a quien acusó de representar una supuesta “encarnación demoníaca” dentro de la industria del entretenimiento.
Las afirmaciones surgieron a raíz de la presentación del cantante en el Super Bowl, donde su puesta en escena, vestuario y simbolismo fueron interpretados por el líder religioso como elementos contrarios a los valores cristianos.
Las declaraciones del pastor se difundieron rápidamente en plataformas digitales, provocando una oleada de reacciones divididas entre quienes respaldan su postura y quienes la consideran un ataque infundado contra la libertad artística y cultural.
Seguidores del cantante defendieron su trabajo como una expresión creativa y denunciaron el discurso como extremista, mientras que sectores religiosos afines reiteraron advertencias sobre la influencia de la música popular en la juventud.