Por: Santiago Hernández

Foto: archivo

Según consta en el pasado juicio contra Ernesto Muyshondt y otros políticos de ARENA y el FMLN por negociar con pandillas, el prófugo alemán Paolo Lüers jugó un papel clave para acercar al candidato tricolor con las maras para ganar las elecciones presidenciales de 2014. 

Los resultados de la primera ronda de las elecciones presidenciales de 2014 dieron el empujón que los dirigentes de ARENA necesitaban para ceder ante las exigencias impuestas por los cabecillas de las estructuras criminales. 

Desde la dirigencia del tricolor se dio luz verde para intensificar las negociaciones con las maras y se eligió a Paolo Lüers, por su cercanía con los cabecillas de dichas organizaciones criminales, para allanar el camino y concretar el pacto para ganar las elecciones.

De acuerdo al expediente del juicio, el mismo candidato presidencial de ARENA, Norman Quijano, se reunió personalmente con delegados de los cabecillas de las maras.

El lugar seleccionado para dicho encuentro fue una vivienda en la colonia San Benito, cuya fachada era que funcionaba como la sede de una organización no gubernamental de tipo religiosa.

En dicho encuentro, Quijano dijo a los familiares de los mareros que no les podía dar dinero de forma directa, pero les ofreció “programas sociales” para entregarles beneficios de diferente tipo. 

El testigo clave de la fiscalía declaró en el mencionado juicio que en una de esas reuniones con mareros que organizaba el excomandante guerrillero, Raúl Mijango, Paolo Lüers llevó un maletín con $100,000.

De los $100,000 llevados por Lüers, $50,000 se entregaron a representantes de la MS-13, mientras que el resto se dividió para las dos facciones del Barrio 18, según consta en el expediente del juicio donde se declaró culpables a Quijano, Ernesto Muyshondt y otros acusados de negociar con pandillas. 

Mientras que en las redes sociales se viralizó un video en el que se observa al exalcalde arenero Ernesto Muyshondt, junto al exedil de Ilopango, Salvador Ruano, reunidos con cabecillas de pandillas. 

El mismo Ernesto Muyshondt reconoció que los videos, donde se le escucha pedir apoyo para Norman Quijano y hasta negociar quién formaría parte del gabinete de ministros, eran auténticos. 

Finalmente, los resultados de las elecciones presidenciales de 2014 dejaron en evidencia que el FMLN estaba un paso adelante de ARENA en las negociaciones con las maras.

Este tipo de diálogo entre el FMLN y las maras terminó de validar la beligerancia de las estructuras criminales, y fortalecieron su presencia en los territorios entregando a la población a la voluntad de los delincuentes delincuentes.

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San Salvador, El Salvador

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