Foto: Cortesía.
El pasado viernes debutó en Netflix una animación infantil llamada Chuphead, donde los personajes acaban vendiendo su alma al diablo.
En la sinopsis, sus responsables explican que el dibujo está «basado en el premiado juego que llamó la atención por su animación de estilo retro, El show de Cuphead – La serie es una comedia que sigue las desventuras del impulsivo Xicrinho y su precavido hermano Caneco».
La animación muestra a los personajes Xicrinho y Caneco yendo a un parque de atracciones, donde acaban vendiendo accidentalmente sus almas al diablo.
Los episodios, de 15 minutos de duración, muestran a los personajes en busca de diversión y aventura, en las Islas Tinteiro, siempre trabajando juntos, pero acaban pensando cada uno en sí mismo cuando se acaban las galletas, quedando sólo uno.
En un momento determinado de la historia, se encuentran con un rival, que es el mismísimo demonio, que prepara un golpe para robar sus almas.
«Xicrinho convence a Caneco para que abandone sus tareas y vaya al parque de atracciones. Poco saben que se trata de una estafa para robar almas», dice la descripción de uno de los episodios.
En el episodio 5, llamado «Jugando a los dados», Xicrinho participa en un programa de juegos de las Islas Inkling, entristeciendo al presentador, el Rey Dado, y a su demoníaco jefe.
La serie infantil ha recibido críticas de los padres en las redes sociales y sitios especializados, como IGN Brasil.