La Superliga Europea llegó oficialmente a su fin tras el anuncio de un acuerdo de principios entre la UEFA, la Asociación de Clubes Europeos (EFC) y el Real Madrid, con el objetivo de cerrar definitivamente las disputas legales surgidas a raíz del controvertido proyecto.
El entendimiento, dado a conocer este miércoles, busca priorizar el bienestar del fútbol continental y sentar bases comunes para fortalecer el modelo competitivo vigente, poniendo énfasis en el mérito deportivo y la sostenibilidad a largo plazo de las instituciones.
Según el comunicado conjunto, el pacto se alcanzó después de meses de conversaciones orientadas a proteger los intereses del fútbol europeo.
Las partes coincidieron en la necesidad de reforzar los principios que rigen las competiciones actuales, así como en mejorar la experiencia de los aficionados mediante el uso de nuevas tecnologías.
Este acuerdo preliminar servirá como marco para resolver los procesos legales relacionados con la Superliga, una vez se formalice el convenio definitivo.