Grecia recibió un duro golpe en su economía reciente luego que la inflación anual subió al 8.9% en marzo, la más alta registrada desde el año de 1995.
Según medios internacionales, la razón de esta subida, la más alta en 27 años, se debe al incremento vinculado principalmente al alza en los costos de la energía en los últimos meses.
Asimismo, Grecia está viviendo un incremento en los precios de la alimentación mientras el sueldo medio de los griegos permanece en nivel bajos si se compara con el resto de Europa.
El costo de la energía eléctrica llevaba meses subiendo y marcando máximos históricos, una situación que se agravó con el conflicto bélico que mantienen Rusia y Ucrania.
Grecia había previsto que la inflación llegaría hasta el 7 %, pero lo sucedido entre rusos y ucranianos agravó las previsiones y se estima que la inflación toque techo en dos o tres meses y luego poco a poco la cosas vuelvan a la normalidad.