En una serie de videos que circularon por redes sociales, se vio a tres jóvenes torturando a un pobre gato mientras se lo lanzaban entre ellos como si fuese un objeto, sin ningún tipo de cuidado.
Otro de los videos muestra a uno de los jóvenes tomando al gato por el cuello y colgándolo desde un balcón hacia abajo para luego tirárselo a uno de sus compañeros afuera, cual pelota de básquetbol.
Una vez viralizados los videos, los ciudadanos de Cintalapa, Chiapas, México demostraron su enojo y malestar ante la situación yendo a protestar afuera de la casa de uno de los culpables, colgando mantas con consignas fuera de la casa para exigir justicia. «Cobardes. No al maltrato animal», señalaba el mensaje.
Los jóvenes, identificados como Andrey Cruz, Osmar Farrera y Aurelio Siu, comentan haber tenido que esconderse tras recibir amenazas de linchamiento, pero de todas maneras debieron hacerse responsable de su atrocidad.
La organización animalista Huellas Chiapas medió en el conflicto y pudo apaciguar a la gente exaltada, pero a la vez exigió a los jóvenes que enfrenten a la justicia y paguen, a lo que ellos accedieron.
El viernes pasado se presentaron ante el juez y fueron condenados a servicio comunitario por un mes, en donde tendrán que bañar, recoger heces, alimentar y cuidar a 45 perros del sector. Además, dieron una disculpa pública mediante un video.
