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Jhon Botía se convirtió en el primer pastor abiertamente gay de la Iglesia Metodista en Latinoamérica, y su pareja Fabio Meneses en diácono.
Ambos enfrentan mensajes de odio y amenazas mientras predican a la comunidad. “Convertimos las agresiones en oportunidades para educar sobre el respeto por la diferencia”, dijeron a Infobae.
Jhon Botía es un hombre gay de procedencia mormona y oriundo de Bogotá (Colombia) que se ha acostumbrado desde niño a oír que la homosexualidad es un pecado.

Esto le dio la idea de crear un grupo de encuentro interreligioso en Facebook llamado “Comunidad de Cristo”, donde conoció a Fabio Meneses, de corriente evangélica, y aprovechó de salir del clóset en la red social.
John usó hashtags como “#cristianosgays” o “#cristianoslgbt” para encontrar gente como él y hacer crecer la comunidad en el grupo, y muchas personas de distintas religiones se unieron para encontrarse en la casa del organizador y platicar sobre sus creencias, según Infobae. Entre ellos estaba Fabio, y todos juntos fueron a la Iglesia Metodista de la capital.
A Fabio no le agradó al inicio pero cuando vio que a su amigo John sí, decidió darle otra oportunidad, y al mismo tiempo se conocieron en mayor profundidad hasta tener algo más que una amistad. “Entonces empezamos a asistir, a involucrarnos, y ya después fue cuando nos ennoviamos”, dijo Fabio al medio, y también que ambos consideran casarse a futuro.
Con el tiempo, Jhon se convirtió en el primer pastor abiertamente gay de una Iglesia Metodista en América Latina, mientras que Fabio en diácono, cuya misión es ayudar al pastor, predicar ocasionalmente y ayudar a poblaciones marginadas. Así mismo, Jhon dirige el culto en Chapinero Alto, una “localidad gay” considerada como segura para la comunidad.