Un juicio histórico sobre redes sociales comenzó formalmente el lunes ante un tribunal civil de California, donde un jurado popular deberá determinar si YouTube o Instagram diseñaron deliberadamente sus plataformas para provocar adicción en niños.
El resultado podría establecer un precedente judicial en materia de responsabilidad civil de los operadores de redes sociales, hasta ahora exentos.
«Este caso trata de dos de las corporaciones más ricas de la historia que han diseñado la adicción en los cerebros de los niños», dijo al jurado en su declaración inicial el abogado de la parte demandante, Mark Lanier.
«Voy a mostrarles pruebas de que estas compañías construyeron máquinas diseñadas para volver adictos los cerebros de los niños, y lo hicieron a propósito», agregó.