Robert DuBoise tenía apenas 19 años cuando fue acusado de asesinar a una mujer, crimen que no cometió. Sin embargo, 37 años más tarde pudo recuperar su libertad. Su historia conmovió a medios internacionales en Twitter.
Para la muerte de Barbara Grams de 19 años en Florida, Estados Unidos, en 1983, solo se encontró a un único responsable: Robert DuBoise. Una supuesta mordida en el rostro de la víctima sirvió como única prueba para sentenciar DuBoise.
La joven fue abusada y golpeada cuando volvía a casa desde su trabajo en un centro comercial de Tampa. El joven norteamericano de 19 años fue acusado de cargos de violación y asesinato, y condenado a cadena perpetua.
El tribunal primero condenó a muerte a Robert DuBoise y luego conmutó la pena por cadena perpetua. En 2018, Innocence Project tuvo la oportunidad de señalar que las pruebas utilizadas para condenar a DuBoise eran dudosas.
La organización estadounidense busca ayudar a las personas con pruebas de ADN que han sido tratadas injustamente condenadas en Estados Unidos. En agosto, Susan Friedman, abogada de DuBoise, halló las pruebas de ADN del pasado y sometieron al hombre a una muestra.
Según un informe del New York Times, las pruebas de ADN obtenidas por expertos médicos en el asesinato de la joven de 19 años apuntaban a dos hombres, sin incluir a DuBoise.
Tras las revelaciones, los jueces ordenaron la liberación inmediata de DuBoise. “Es una abrumadora sensación de alivio. Todos los días le pedí esto a Dios. No tengo espacio en mi vida para la amargura. Solo estoy muy agradecido”, indicó DuBoise a la prensa reunida en el Instituto Correcional Harde.