Foto: Agencias.
Una espeluznante cara de demonio surgió desde los fuertes incendios que se han expandido por varios estados de Australia. Desde Victoria, uno de los más afectados, un productor lechero logró capturar el tenebroso momento en el que, en las enormes nubes de humo gris que se formaron por el incendio, se formó el rostro de lo que parecía ser un diablo.
Craig Calvert pasó 13 horas luchando contras las brasas que amenazaban a su propiedad y, en medio de la agotado jornada, junto con unos amigos inmortalizaron lo que ha causado espanto entre los australianos y los medios de comunicación.
Calvert compartió la imagen con cara de demonio entre las llamas y no dejó de causar furor.»No estoy realmente interesado en cosas espeluznantes, pero hay una gran cara de demonio justo en el fuego. Tenemos una foto que tomó un amigo y no me gustan las cosas chifladas, pero tenía una gran cara de demonio ”.
Según reseñó este medio australiano, el productor lechero, que arriesgó su vida para salvaguardar su propiedad, cuenta con experiencia combatiendo este tipo de llamas y sabía que lo que significaba si el incendio se acercaba más.«Teníamos bolas de fuego acercándose, saltando.
Algunas de ellas tenían entre 50 y 100 metros de diámetro».Craig Calvert a 7 News MelbourneEl productor afirmó que junto a su familia debió irse a casa de su abuela cuando comenzaron los incendios. Relató que el fuego era tan impresionante que mientras lo apagaban volvió a reaparecer cinco veces durante las 13 horas de combate para salvar su hogar.
«Nos golpeó como cuatro o cinco veces, los pilotos del helicóptero son héroes, salvaron (la propiedad). Estoy muy contento de que la gente no haya muerto aquí».Craig Calvert a 7 News MelbournePero la pelea no ha acabado.
Estos incendios sin precedentes en Australia parecen lejos de extinguirse y en cambio, lo que se originó en Nueva Gales del Sur, se ha extendido a más estados provocando al menos 17 pérdidas humanas y millones de muertes de animales. Calvert deberá seguir combatiendo con las llamas para alejar a su casa del peligro.



