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La tormenta tropical Bualoi embistió la noche del viernes las pequeñas islas del centro de Filipinas, donde derribó árboles y torres de alta tensión, destruyendo techos de casas, causando inundaciones y la evacuación de 400.000 personas.
Una de las zonas más afectadas fue la pequeña isla de Biliran, donde murieron ocho personas y dos siguen desaparecidas, informaron las autoridades.
La oficina de protección civil de la capital Manila informó anteriormente de otras tres muertes en las islas cercanas de Masbate y Ticao, entre ellas dos personas sepultadas por un árbol y un muro derribados por los fuertes vientos.
Así mismo informaron que catorce personas siguen desaparecidas en el centro de Filipinas, mientras que más de 200.000 permanecen en albergues.
Los científicos advierten de que las tormentas son cada vez más poderosas a medida que el planeta se calienta debido a los efectos del cambio climático provocado por el ser humano.