(Foto/cortesía)
Las nuevas variantes de COVID-19 que están causando segundas y hasta terceras olas de la enfermedad en varios países, no han ingresado al territorio salvadoreño y el Gobierno del Presidente Nayib Bukele ha reforzado los controles sanitarios en el aeropuerto para detectarlas a tiempo.
Se conoce de tres nuevas cepas que se originaron en Reino Unido, Sudáfrica y Brasil. El denominador común de estas variantes es que son altamente transmisibles, es decir, son mucho más contagiosas que la originada en Wuhan, República de China en 2019.
Los países donde ya circulan estas cepas de COVID-19 han provocado súbitos rebrotes de casos confirmados, a tal grado de provocar que los gobiernos adopten medidas preventivas drásticas como limitar la movilidad de sus ciudadanos en la calle, toques de queda en algunas ciudades, cuarentenas domiciliares, restricción a viajeros, entre otras, con el objetivo de limitar la transmisión del virus.
En El Salvador, las autoridades del Ministerio de Salud anunciaron un plan para redoblar los controles de vigilancia epidemiológica y eso ha evitado el ingreso de las variantes del virus, en todo caso, lo han retrasado para ganar tiempo y estar mejor preparado para enfrentarlas.
El Gobierno del Presidente Nayib Bukele ha obtenido prestigio internacional por el excelente manejo de la pandemia desde que se inició. Se ha logrado proteger la vida de la mayoría de salvadoreños.
La estrategia sanitaria diseñada por el Gobierno ha conseguido que el país registre la menor cantidad de personas contagiadas y letalidades a causa de la enfermedad en la región y de los pocos países del mundo.