Foto: Agencias.
En los zoológicos uno puede ver una gran variedad de animales. En la mayorías de los casos, se tratan de especies rescatadas, y en otros, de mamíferos, reptiles, aves y peces que han crecido en criadores, siendo muchos crías de los mismos ejemplares que llegaron a estar con sus cuidadores humanos tras pasar graves peligros en la vida silvestre (y posiblemente por las tan criticadas cazas ilegales).
La diversidad de los animales que se encuentran ahí puede llegar a ser tanta, que de hecho, dentro de una misma especie, uno puede ver colores y formas que son muy distintas que las de sus pares. Como es el caso de un joven mamífero en el Zoológico de Atlanta.
Ya que no estamos refiriendo al pequeño Anaka, un gorila que hace poco celebró sus seis años. Evento en el que los empleados además de entregarle harto cariño durante el día, le sacaron un par de fotos para que la gente de Facebook también le saludara.Sin embargo, a pesar de que los saludos llegaron y en masa, el público del zoológico empezó a notar algo extraño, que no era común.
Debido a que tras observar más detenidamente el homínido, se dieron cuenta que el gorila chico tiene un parche de pigmento extremadamente raro en su manoYa que, con un poco más de zoom y luz, se le puede llegar a ver su mano como si fuera realmente la de una persona, un ser humano. Como si él se tratara del eslabón perdido, a excepción de claro, está, sus pulgares oponibles.
Se sabía hace tiempo que los gorilas tienen uñas en lugar de garras, pero esto realmente fue muy sorprendente.Según el zoológico, este ejemplar no solo tiene una piel única, sino que también tiene una personalidad muy especial.
La que se ve cuando ladra a su madre y a otras personas para exigir un puesto privilegiado a la hora de comer o tomar jugo. Y a pesar de que era la suposición más obvia, no, este gorila no tiene vitiligo, sino que según el zoo, se trataría de una peculiar marca de nacimiento.



