En Irán, un canal de televisión del Estado cortó más de 100 veces un partido de la primera categoría de Inglaterra para evitar mostrar las piernas de la árbitro asistente.
Se trató del partido entre el Tottenham Hotspur y Manchester United (1-3), donde una mujer, vestida normalmente como un árbitro, formó parte del equipo de jueces del encuentro.
La televisión iraní hizo decenas de cortes para no enseñar las piernas de Sian Massey-Ellis, considerada una de las mejores árbitros asistentes de fútbol.
Cada que salía Massey-Ellis en alguna jugada del encuentro, la televisión iraní presentaba tomas del estadio del Tottenham, en Londres, y sus alrededores, y así no mostrar a la profesional.
Tras lo ocurrido, lo que se convirtió en noticia mundial, un grupo de derechos civiles de la República Islámica criticó duramente la decisión de la televisión estatal, asegurando que la decisión se debió a las estrictas leyes religiosas del país, pero que en realidad no representa la cultura del país sino de “un pequeño grupo represivo”.