Por: Francisco Narváez

(Foto/cortesía)

María Membreño Díaz publicó en redes sociales la venta de un automotor, tipo sedan, a un precio de $2,400.

Ante la oportunidad, Francisco R. contactó a la vendedora y acordaron el trato de compraventa, todo a través de mensajería instantánea.

Entre las negociaciones, la imputada le pidió 1,000 dólares depositados en una cuenta bancaria para reservarlo, acción que cumplió Francisco; sin embargo, la mujer dio largas para la entrega del automotor hasta que finalmente dejó de contestarle.

Acusada del delito de estafa, María Membreño Díaz fue encontrada culpable y condenada a tres años de prisión y al pago de 1,000 dólares en concepto de responsabilidad civil, a favor de la víctima.

El Blog

San Salvador, El Salvador

Redacción

Ventas