Por: Gerson Villalta

Foto/ Cortesía

Familiares y amigos de un difundo decidieron dejar las lagrimas a un lado y convertirlas en risas en pleno entierro.

Al ritmo de la música instrumental y con una coreografía elaborada para inmortalizar el momento, varios jóvenes cargaron sobre sus hombros el ataúd de su ser querido.

Los bailarines convirtieron el campo santo en una pequeña pista de baile improvisada, hecho que hubiera ocurrido en Guatemala.

El video que circula en las redes sociales muestra a los bailarines tomando su turno para lucir sus mejores pasos de baile improvisada

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San Salvador, El Salvador

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