En una escena que ha conmovido a cientos de personas en todo el mundo, un sacerdote colombiano fue captado acariciando y consintiendo a varios perritos que lo esperan a la salida de la iglesia, justo después de terminar la misa.
Se trata del padre Carlos Mario Peña Lopera, quien constantemente es visto a la entrada del templo donde lo esperan Simón y Luna, dos perritos criollos en condición de calle que encontraron en él un amigo incondicional.
El padre los acaricia, les habla con cariño y los bendice. Ellos responden moviendo la cola, como si supieran que allí siempre serán bien recibidos.
Mientras muchos feligreses se despiden y regresan a casa, estos peluditos llegan moviendo la cola, como si también hubieran asistido a su propio encuentro espiritual.
Esta acción ha sido más que aplaudida por miles de internautas que piden que más personas sean como el padre Carlos.